Estados Unidos, junto con otras 50 naciones, reconoce a Guaidó como el jefe legítimo de Estado de Venezuela desde enero de 2019 cuando invocó la Constitución como jefe del Congreso y declaró a Maduro un usurpador.
En esa entrevista, confirmó que él era la voz en una grabación reproducida por una radio boliviana que pedía la creación de militas armadas "como en Venezuela", pero dijo que se refería a disparos de honda, en lugar de armas de fuego.
El 5 de enero las fuerzas de seguridad controladas por el presidente Nicolás Maduro impidieron que Guaidó y alrededor de 100 delegados de la oposición ingresaran al Palacio Legislativo.
El ex presidente de Bolivia consideró "un error garrafal" no haber tenido "un plan B" para defender su gobierno, al cual renunció tras un motín policial y la declaración pública del mando de las fuerzas armadas para que declinara el cargo.
El ex presidente de Bolivia fue cuestionado sobre si en el corto plazo regresaría al país andino, a lo que Morales contesto que para eso se debería alzar una milicia del pueblo.
La mayoría opositora de la Asamblea Nacional votó a favor para que Guaidó siga siendo jefe del Congreso y presidente encargado de Venezuela por segundo año consecutivo.
La oposición venezolana denunció de inmediato que tal juramentación fue sin votos ni quórum y acusó al Gobierno del presidente Nicolás Maduro de dar un "golpe al Parlamento".
Jorge Arreza, titular del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores aseguró que fue perpetrado por militares venezolanos desertores, el cual formaba parte de un plan más amplio para derrocar a Maduro.