La Selección de Croacia llegaba con ventaja de 2 goles al partido de vuelta donde Francia necesitaba al menos el empate global para forzar los tiempos extras.
Portugal había perdido el juego de ida de los Cuartos de Final, por lo que estaba obligado a ganar en la vuelta ante Dinamarca para avanzar a Semifinales.
En un partido dramático donde Alemania controló ampliamente en el primer tiempo, terminó siendo una pesadilla teutona ante una reacción increíble de Italia.