En la reunión se informó que el gabinete de seguridad ya se encuentra monitoreando el nivel de las presas, siendo hasta el momento la vertiente de Caboraca y la de Guadalupe Victoria, las más alarmantes.
La fuerza de la lluvia ha comenzado a derribar parte de la fachada de las casonas antiguas en Puebla; algunas incluso ya cuentan vegetación en su exterior debido a su nivel de abandono.