El conjunto del Burdeos recibió un duro castigo tras la lamentable situación vivida hace una semana en el partido ante Rodez en búsqueda del ascenso a la Ligue 1.
Tras acumular dos derrotas en igual cantidad de presentaciones, los dirigidos por Landry Chauvin estaban contra las cuerdas y necesitaban golear para convertirse en uno de los mejores terceros.