La mujer se reporta como grave tras ser baleada en una gasolinera donde trabajaba, sitio hasta el que llegó su expareja sin importarle que frente a ellos estuviera una patrulla de la policía estatal.
En el negocio fueron clausuradas temporalmente cuatro bombas despachadoras, las cuales marcaban un precio de 21 pesos con 99 centavos por litro de gasolina "verde" o regular.
La mujer fue asesinada a balazos cuando bajaba de un autobús en el municipio de Orizaba, en Veracruz; la FGE indicó que se trató de un transfeminicidio que se investiga con perspectiva de diversidad sexual.