Desde mensajes más sutiles, se ha progresado hacia acciones más drásticas, como secuestros exprés, con el objetivo de disuadir a aquellos que buscan ocupar cargos municipales.
Para suplir las ganancias del fentanilo, el Cártel realiza secuestros masivos por los que cobra dos veces: 13 mil dólares por llevarlos a la frontera y otro tanto por liberarlos a un paso de Estados Unidos.
En Ecuador, la escalada de violencia tras la fuga del líder de una banda narcodelictiva incluye secuestros y asesinatos de policías, ataques en cárceles, y una amenaza directa al presidente Daniel Noboa.