El Ejército y la Marina se dieron cita en San Francisco Totimehuacan tras el enfrentamiento que dejó a por lo menos dos personas heridas; sin embargo, la orden de aprehensión logró cumplimentarse.
David J. Mendoza aprovechó su lugar al interior de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para traficar fentanilo producido en México y relacionarse con grupos organizados de ambos lados de la frontera.
En un operativo coordinado entre diversas fuerzas de seguridad, se logró la incautación de armas, vehículos, drogas y la desarticulación de actividades ilícitas.
Tras la agresión se hicieron presentes la Policía Estatal de Jalisco, la Policía Municipal de Tlaquepaque, el Ejército Mexicano y autoridades de los tres órdenes de gobierno para iniciar con las indagatorias.