Los disparos comenzaron en el Mercado de Mariscos de la capital panameña durante el segundo tiempo del partido lo que provocó una estampida de las personas que seguían la final por televisión.
Para clasificar a la siguiente fase, Costa Rica deberá derrotar en la última jornada a Martinica, mientras que El Salvador está en la obligación de vencer al líder y ya clasificado Panamá.
Y, como casi siempre, las redes sociales hicieron su magia: no perdonaron a los aficionados que se quedaron dormidos durante el partido que acabó apenas uno por cero.