Una vez al año México se pinta de color amarillo-anaranjado, pues los pobladores se alistan para recibir a sus muertos y en sus altares resalta la flor de cempasúchil, para guiar a nuestros ancestros a casa.
El director de Protección Civil del Estado, Erik Cavazos Cavazos, dió una serie de recomendaciones debido a que la mayoría de los artículos que van en la ofrenda son flamables.
Un total de 16 ofrendas fueron hechas por integrantes de los Faros y Pilares de la capital para exhibirse en la Alameda Central; en todo el Centro Histórico hay 140 altares.
Cruces y altares se acumulan en las calles de la colonia Buenos Aires en recuerdo de personas asesinadas, como consecuencia de la disputa entre el Cártel Jalisco y el Cártel Nueva Plaza.