Una vez que se acaban los desayunos, los vecinos encargados de la olla pasan el resto del día buscando donaciones, que en parte llegan de la iglesia Católica y de activistas.
La religión católica conmemora el jueves de Corpus Christi, donde se recuerda la última cena. En Puebla la fiesta mundana recuerda el día con la venta de mulitas y panzones de cartón.