El cuerpo de Roberta, una niña de 13 años que se suicidó bajo la tutela de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX), fue entregado ayer por la noche a su madre biológica.
Los policías que realizaban patrullajes en la carretera de Santa Ana-Altar, ordenaron detener la marcha de un vehículo por infringir el reglamento de tránsito, porque llevaban en el asiento delantero a un menor de edad.
De acuerdo a versiones de testigos, el conductor del Tsuru circulaba en aparente exceso de velocidad y al perder el control del volante, se estrelló contra unos postes de un altar a la Virgen de Guadalupe, volcándose a la altura de la calle Batallón